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Aguas urgentes

 




.

yo no escapo

no me oculto

ni pido la pureza de la tarde

en la virtud de sus falanges

 

corre en mí la soledad

como la fe en un monje ciego

como el agua en la arteria de una hoja

un secreto galopado en el silencio

 

porque he despertado en el vértigo

y soy agradecido

de los vacíos absolutos

numerosos y ambiguos

que hoy me sostienen como piernas

 

mi soledad

es la isla en su límite

las gotas generosas de

una lluvia esperada

 

ella me traerá en la tarde

sus aguas urgentes

la cerrazón de sus aristas

su lúcida cadencia

 

mi soledad es inquieta y voraz y suplicante

mi soledad es un monje ciego que sonríe

.

.


 

 

 

 

 

 

 


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